Nunca googlees síntomas… ¡Nunca!

cjuly2mxaae19w_

Esta semana Renatito va a cumplir un mes. Y en algunos momentos siento que el tiempo pasa súper rápido, como cuando te das cuenta que las ropitas de recién nacido ya no le quedan y lloras porque tu bebé está creciendo muy rápido y cuando menos te des cuenta ya te habrá convertido en abuela de 4.

Y luego hay momentos en que el tiempo pasa súper lento, como cuando estás dándole de comer y se echa una guacarita, y lo cambias para limpiarlo y se hace pipí y entonces le quitas la ropa porque está todo mojado y te lo pegas al pecho para que no le de frío y se hace popó sobre ti, tu cama, tu almohada favorita Y el control del Apple TV (aunque éste estaba a más de 3 metros de distancia) #PopóProyectil #PrayForElControldDelAppleTV. Y ves tu reloj y te das cuenta que apenas van a dar las 7 de la mañana.

Y con este mes que él cumple, yo cumplo también la famosa cuarentena de recuperación –(cuarentena de 30 días, que es como el six de doce) y que se “supone” que ya debería de estar curada de todos los estragos de dar a luz, que en mi caso fue a través de cesárea.

La verdad es que la recuperación de la cesárea con Max, mi primer hijo, fue bastante pesada y dolorosa e hice todo lo posible para que con Renatito fuera parto natural: usé pelota de pilates, nadé, tomé suplementos, cursos, le recé a las diosas de las vaginas cooperativas (cooperativas al parto pues), etc. Me sentía súper celosa de mis amigas que tuvieron parto natural y a la semana ya estaban con sus pequeños amarrados en rebosos, mientras que subían el Himalaya o surfeaban en Puerto Escondido. Ok, soy una exagerada, pero si me daba celos que ya estaban perfectas caminando por los pasillos del súper mientras que yo seguían en cama sin poder cargar a mi bodoquito por el dolor, abusando del ketorolaco y pidiendo en FB datos de gente que me pudiera conseguir algo más fuerte… cosa que no recomiendo a menos que les guste estar en la lista de sospechosos de la DEA

Tanto Max, como con Re, nacieron por cesárea, porque ninguno de los dos se dignó a dar señales de que querían salir de mi panza: ni una contracción, ni medio nanomilímetro de dilatación, nada. 42 semanas y los dos se la pasaban en mi panza como si fuera un todo incluido cinco estrellas, con Spa, chupe gratis y jacuzzis de líquido amniótico –que dicen que deja el cutis IN-CRE-Í-BLE. Lo peor del caso es que ni pagaban renta. Así que ni paper, desalojo forzado, con autoridades de la SEDUVI, granderos y toda la onda. Ni modo así me tocó… y desgraciadamente, esta segunda vez, la recuperación está siendo igual de dolorosa.

El problema es que cuando tienes poca paciencia, mucho dolor, antecedentes hipocondriacos, y además le agregas que no has dormido más de 2 horas corridas en el último mes, lo cual resulta en tener la capacidad mental de una barra de jabón Zote, haces cosas muy tontas, como empezar a googlear tus síntomas.

Y entonces, absolutamente todo sale mal, porque la única respuesta que te da Google cuando buscas síntomas es: te estás muriendo. — En mi caso mi diagnóstico específico al cual llegué gracias a una mezcla entre MayoClinic, WebMD, AskJeeves, Wikipedia, Netflix y Reddit fue que mi útero se estaba pudriendo y que la pus de la infección estaba creando vida propia (con ojos, dientes, garras y toda la cosa) que estaba creciendo exponencialmente y en menos de un día rompería mi cicatriz y saldrían a acabar con la humanidad como la conocemos hoy en día.

Obviamente con este diagnóstico, tuve que regresar al doctor, porque el futuro de la humanidad estaba en mis manos. Tuve que decirle que su diagnóstico era equivocado, lo que yo tenía no era un problema muscular y de nervios oprimidos. Es una plaga antropófaga que nos iba a aniquilar a todos incluyendo a nuestras familias, amigos, Maluma, Justin Trudeau, Lolita Ayala… a TODOS!!!

La verdad mi doc, se vio buena onda, porque bajo los estatutos de los hospitales, si alguien llega diciendo que la vida de un reguetonero, un primer ministro guapo y una señora que vende rosas está siendo amenazada, normalmente le dan un pase directo al área de Psiquiatría. Pero mi doc, teniendo sentido común e innumerable contacto con madres de recién nacidos que sufren de falta de sueño, sabía exactamente lo que había pasado: “Tú te metiste a Google“.

Para tranquilizarme de que no había ninguna amenaza para la humanidad en mi útero, me hizo un ultrasonido a fondo, donde para mala suerte del radiólogo que gusta de emociones fuertes, no había absolutamente nada interesante. Todo estaba en condiciones normales – el diagnóstico inicial de mi doc era el correcto: “Sí tienes dolor, pero es una cuestión de nervios y músculos que necesitan analgésicos, terapia y paciencia para recuperarse, no hay nada más”.

Ok, mi historia está un poco exagerada, pero sólo con hipérboles van a aprender mi lección. Sé que debería de sentirme afortunada de que no me estoy muriendo, que lo que tengo, es sólo dolor y nada más, pero mi paciencia es poca y sobre todo para todos nosotros que sufrimos de algo ya sea físico, psicológico o emocional y no sabemos qué es o no entendemos, eso mismo es lo que nos enferma… aún más. A veces queremos tener la explicación absoluta que nos diga, exactamente con qué se quita o en cuánto tiempo, sin importar si es un medicamento, un menjurje del mercado de Medillín o un hechizo. Pero desgraciadamente, no siempre lo podemos tener. Que padre sería el “tómate esta pastilla y en 3 días vas a estar perfecto”, pero desgraciadamente, ni nuestro cuerpo, ni nuestra mente son así. Así que todo lo que puede decir es, paciencia, paciencia, paciencia…. Ahh sí y aléjate de Google.

 

 

 

 

 

 

 


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s